La historia del parquet

2 marzo, 2017

 

Aunque no es hasta la Edad Media cuando aparece el parquet propiamente dicho, los suelos de madera se han utilizado por las distintas civilizaciones ya desde el año 3000 A.C. Hoy os invitamos a dar un viaje en el tiempo, recorriendo la historia del parquet. Probablemente, los primeros suelos de madera de la historia fueron los de las cubiertas de los barcos, utilizados tanto por los vikingos como por los egipcios y los griegos.Los primeros vestigios de pavimento de madera fueron descubiertos en el templo del Rey Salomón en Jerusalén, en donde encontramos la gran sala de reunión del templo, denominada Hekal, que estaba cubierta de parquet. Algunos sostienen que se trataba de madera de cedro, mientras que otros hablan de tablones de ciprés adornados con oro puro.Por entonces, los suelos de madera tenían una función eminentemente estructural para proteger la estancia contra la humedad y el frío, y estaban reservados para las viviendas de las personas de más alto rango social. Durante la Edad Media podemos destacar los suelos de madera de algunos castillos reales e incluso de la Cámara de los Comunes de Londres, que lamentablemente fue destruída por las bombas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. El término parquet empieza a utilizarse durante el reinado de Luis XIV de Francia, también conocido como el Rey Sol, cuando se construye el castillo Vaux-le-Vicomte, revestido de un parquet en diagonal hecho de paneles de roble. Pronto, este tipo de suelo empieza a proliferar también en otros edificios regios igualmente prestigiosos como el Palacio de Versailles, Maisons Lafitte (en donde destaca el parquet en mosaico), el Castillo de Fontainebleau y el Castillo de Chantilly.La gran influencia de esta época en la evolución de los suelos de madera ha hecho que hoy en día se siga hablando de “parquet Versailles”, “parquet en mosaico” y “parquet Chantilly”. El suelo de parquet pronto se extendió por toda Europa, conviertiéndose en una verdadera moda. Poco a poco fue reemplazando a los pavimentos de piedra por su capacidad de aislamiento térmico, y por sus cualidades acústicas y decorativas. En el caso de España, podemos encontrar fantásticos suelos de parquet, por ejemplo, en el Palacio Real de Madrid o en el Palacio del Escorial. Fuera de nuestras fronteras podemos destacar también el parquet del Palacio Real de Turin (Italia), el Castillo de Pommersfelden en Baviera (Alemania), o el del Palacio de Schönbrunn (Viena). En los siglos XVII y XVIII el parquet había alcanzado el máximo nivel de esplendor y complejidad, incorporándose otros materiales como marfil o nácar. Su uso pronto empezó a ser común en edificios públicos y viviendas de la burguesía, lo que lleva a simplificar los trabajos de paquetería y a huir de la marquetería, desapareciendo tanto los dibujos como las incrustaciones, para dar paso a diseños geométricos.Y así es como se empiezan a introducir en el mercado unos diseños más sencillos y menos laboriosos que han llegado hasta nuestros días como el parquet en “Punta Hungría” o espina de pez o el parquet a la inglesa. A principios del siglo XX los suelos de parquet siguen teniendo un carácter exclusivo pero cada vez se van volviendo más populares, debido a que la fabricación se acaba industrializando y las medidas se estandarizan, simplificando la colocación del mismo. A partir años 20 comienza a escasear la madera de roble que había predominado hasta entonces, y se empieza a experimentar con otro tipo de materiales como la madera de pino, surgiendo también el sistema de colocación en encolado. Este hecho impulsó el mercado del parquet que, sin embargo, décadas después comenzó a verse amenazado por la aparición de otro tipo de materiales como la moqueta o los suelos de pvc. Para poder hacer frente a estos competidores, la industria del parquet se esmera en disminuir el tamaño de las tablillas (surgiendo el parque tarareado y el lamparquet) y se simplifica la instalación mediante nuevos parquets que venían acabados de fábrica (con anterioridad el parquet se acababa en obra y era un proceso muy lento y complicado). Fruto de esta evolución, a partir de los años 70 van apareciendo opciones cada vez más económicas y sencillas de instalar como el parquet flotante y los suelos laminados que se colocan encajando unas tablas con otras mediante un sistema de clic. Paralelamente, en los últimos años, se ha ido mejorando tanto la resistencia como el acabado de los suelos de madera, utilizándose en lugares en los que antes era impensable poner parquet (como lugares públicos de alto tránsito, o cocinas y baños), e incluso apareciendo nuevos materiales aptos para un uso exterior.Por último, las nuevas tecnologías de corte con láser y la combinación de distintas maderas han permitido recuperar a precios muy asequibles los diseños tradicionales que se utilizaron durante la etapa de mayor esplendor.


No Replies to "La historia del parquet"